Las mujeres de los municipios protagonistas se enfrentan diferentes tipos de violencia. Aparte de la violencia física, que es la única reconocida por la población, también sufren violencia psicológica, emocional, patrimonial y económica. Aunque su situación varía de comunidad en comunidad, la mayoría manifiesta enfrentarse a problemáticas como la falta de trabajo, bajos niveles de educación, embarazos no deseados y falta de seguridad, entre otros, que las hacen más vulnerables a ser víctimas de violencia. Cuando una mujer es víctima de la violencia, no hay una cultura de denuncia ni confianza en las autoridades para denunciarla.

Por todo ello, se ha identificado la necesidad de contar con una política municipal para la promoción del desarrollo integral y la participación de las mujeres. Aplicando un enfoque de género, se quieren identificar las necesidades e intereses específicos de las mujeres, para hacer frente a problemáticas concretas y plantear soluciones efectivas que permitan su desarrollo integral junto con los hombres.

El proyecto quiere promover la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres jóvenes de los municipios de Las Vueltas y San José Las Flores mediante acciones organizadas y planificadas, orientadas a cambiar las formas de pensar y actuar de la población de entre 14 y 29 años en relación al entorno de los derechos de la mujer.

Se quieren elaborar políticas locales de equidad de género donde las mujeres tomen parte en los procesos para que sean protagonistas en la solución de sus necesidades y vayan avanzando en la construcción de las bases de su propio desarrollo.

También se quiere fortalecer la organización comunitaria con la participación activa de las mujeres en los talleres de formación, como apoyo a la mejora de las habilidades sociales construyendo con las mujeres temáticas como realidad nacional, autoestima, conceptos de género, violencia de género e intrafamiliar, lo que incidirá en la mejora de su posición.

Se pondrán en marcha campañas de sensibilización sobre violencia de género en alcaldías, escuelas e instituciones públicas, educando la población joven de ambos sexos sobre la base del valor de la igualdad, a utilizar un lenguaje no sexista, fomentando la igualdad en el hogar, las escuelas, el trabajo y apoyando la asunción de responsabilidades por igual.

Finalmente, se desarrollarán aprendizajes vocacionales como cursos de computación y talleres de cosmetología, costura y serigrafía que permitan a las mujeres, desde sus realidades particulares, generar sus propios ingresos para mejorar su condición económica y académica.