El proyecto, que se desarrollará en el municipio de San Lucas (Madriz),  es entendido a nivel de la continuidad en el esfuerzo complementario sostenido, de acceso y permanencia en la educación primaria, de 386 niños que provienen de familias en condiciones socioeconómicas difíciles.
Se había previsto ir asumiendo gradualmente la responsabilidad educativa en un 100% por parte del gobierno central y local en el año 2016, sin embargo, producto de la sequía recurrente, esta posibilidad se ha visto postergada, por la necesidad de asumir un fondo de compensación alimentaria destinado a familias en condiciones de crisis alimentaria severa.
El proyecto forma parte complementaria del conjunto de acciones que desarrolla el Gobierno central en la política de alianzas con los gobiernos locales, en pro de disminuir los factores de deterioro de las condiciones de vida de la población rural que habita en el corredor seco.
La estrategia parte de la escuela, entendida como el espacio idóneo para fomentar y promover el cambio, y busca confluir con la agenda de desarrollo sostenible 2030; garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizajes durante toda la vida para todos y todas.
Así pues, en el marco de la acción planteada se pretende hacer lo siguiente: garantizar el acceso y permanencia de la población escolar hasta la finalización de la educación primaria; trabajar en la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición en la población escolar; y trabajar en la gestión sostenible de los recursos naturales.