Esta es la segunda fase de un proyecto que pretende abrir espacios de participación para los jóvenes. En la primera etapa, se ha capacitado a los jóvenes para que adopten posicionamientos alternativos ante las difíciles condiciones de vida que tienen debido a la violencia de diferentes tipos y que se da en diferentes escenarios: familia, trabajo, escuela, calle y por crimen organizado como un sistema de clientela que les coarta la vida. En esta fase, se han alcanzado niveles de organización y de protagonismo juvenil en siete municipios.
En la segunda etapa, se buscará hacer un refuerzo de contenidos en el área de las capacidades de los jóvenes: periodismo, arte, deporte, organización y otros aspectos de la convivencia y animación propuestos por los mismos protagonistas. También se estructurará y se pondrán en funcionamiento las oficinas municipales de la juventud en cada uno de los siete municipios que participan en el proyecto. Se pedirá a los municipios que avancen hacia la formulación de planes anuales de trabajo para la juventud e infancia con riesgo social.