En defensa de la cooperación, la solidaridad y los derechos humanos en El Salvador

Eivissa, 1 de agosto de 2025.

Durante las dos últimas décadas, el Fons Pitiús de Cooperació ha trabajado en El Salvador junto a comunidades y organizaciones (ACUA, ECOS El Salvador) que centran su labor en la defensa de los derechos fundamentales. Las iniciativas impulsadas durante todo este tiempo – acceso al agua potable, fortalecimiento de capacidades productivas y emprendedoras para la mejora de la alimentación, prevención de la violencia de género estructural existente en el país – han estado dirigidas a personas que viven en zonas rurales y que se encuentran en una grave situación de empobrecimiento.

Pero esta relación no ha sido solo técnica o económica; se ha construido sobre la base de la confianza, el respeto y una visión compartida de la justicia social, porque creemos en la cooperación como un acto de solidaridad entre los pueblos, una forma de avanzar hacia sociedades más equitativas, igualitarias y sostenibles.

En este contexto, queremos expresar nuestra profunda preocupación por las crecientes dificultades que enfrentan las organizaciones sociales en El Salvador, aquellas con las que trabajamos y otras que también defienden los derechos humanos. Las restricciones legales, la estigmatización y la criminalización de su labor amenazan no solo sus vidas y su trabajo, sino también la base misma sobre la cual se construye la cooperación: la lucha por la dignidad humana y la participación e implicación comunitarias.

La cooperación no puede desarrollarse sin entornos seguros para las personas y colectivos que actúan en el ámbito local. Cuando las organizaciones con las que trabajamos son perseguidas, se pone en riesgo la continuidad de proyectos que responden a necesidades reales de las comunidades más vulnerables.

Desde el Fons Pitiús, queremos reafirmar nuestro compromiso con los valores democráticos y con los derechos humanos, así como nuestro apoyo a las organizaciones que los promueven y protegen. Defendemos el derecho de nuestras contrapartes en El Salvador a trabajar libremente y con garantías, y hacemos un llamamiento para que se respeten y protejan los espacios cívicos y comunitarios que son esenciales para el desarrollo y la paz social.

Continuaremos al lado de todas aquellas personas que, en El Salvador y en todo el mundo, trabajan por un futuro más digno, más libre y más humano.