El primer caso positivo por COVID-19 en India se dió el 30 de enero y, desde entonces, el gobierno indio ha tomado diferentes medidas extraordinarias para evitar el contagio hasta que el 24 de marzo, con 500 personas afectadas, decretó el confinamiento durante 21 días, que se ha prorrogado en dos ocasiones más.

Este proyecto pretende favorecer la prevención y atención de la COVID-19, así como paliar los efectos que las medidas excepcionales tomadas por el Gobierno indio están teniendo entre la población más vulnerable del área rural y que se encuentran en el área de intervención de la RDT (Andra Pradesh, Anantapur). La propuesta se presenta conjuntamente con el Gobierno para poder complementar los esfuerzos y crear sinergias que favorezcan una mejor actuación. Para conseguirlo se plantean tres líneas de actuación:

  • Sensibilizar a la población sobre qué es la COVID-19 y la importancia de seguir las recomendaciones sanitarias para evitar su propagación.
  • Garantizar la seguridad alimentaria durante el confinamiento y bloqueo de las comunidades en situación de especial vulnerabilidad (población migrada, personas con salarios diarios y personas  que viven en «slums»).
  • Equipamiento de hospitales de RDT y del Gobierno para proporcionar servicios sanitarios necesarios a las víctimas infectadas por el virus en condiciones de máxima seguridad, así como equipamiento de centros de cuarentena gubernamentales para asegurar que las personas que han estado en contacto con pacientes positivos no extiendan el virus.

El plazo de ejecución del proyecto es abril y mayo de 2020 y la aportación del Fons se dirige a la compra de material para los hospitales, como sábanas desechables, jabón líquido y ropa verde para el personal sanitario y kits de protección individual (mascarillas, batas impermeables y protectores faciales).

ACTIVIDADES

  • Acciones de sensibilización (talleres, banners, folletos,…) sobre prevención de la transmisión de la Covid-19.
  • Distribución de materiales preventivos (mascarillas y geles desinfectantes).
  • Distribución de paquetes nutricionales entre la población más vulnerable de los «slums» (arroz, lentejas y aceite). En el caso de las personas migradas, también reciben mantas y almohadas.
  • Distribución de paquetes alimentarios a más de 3.000 familias, a nivel regional.
  • Transferencia de equipamientos de protección individual y material sanitario en los hospitales gubernamentales y los de la RDT.