Ayne lleva años constatando la falta de oportunidades que tienen los niños/as y adolescentes de las comunidades donde están interviniendo para que puedan desarrollar las capacidades, habilidades y, sobre todo, sensibilizar en la vivencia de valores y derechos en un contexto adverso. Se ha profundizado sobre las causas que generan esta situación y qué alternativas se deberían trabajar para contribuir a una mejora en la calidad de vida.
Así, Ayne reafirma la necesidad de continuar trabajando en estas comunidades en situación de pobreza (Ancón, Puente Piedra y Rescate) y seguir priorizando la infancia y la adolescencia. El cambio pasa necesariamente por la nutrición, la educación y por la vivencia de derechos y deberes, creando la conciencia de responsabilidad colectiva porque el desarrollo de la comunidad pasa necesariamente por este compromiso.
Por ello, en este proyecto intervienen varios componentes: atención y acompañamiento directo a los niños y adolescentes, fortalecimiento de redes, educación alternativa para un desarrollo armónico y el fortalecimiento y / o consolidación de la organización.