La inseguridad es el primer problema que afecta a los jóvenes entre 15 y 21 años por el alto grado de violencia que se vive en el departamento. El proyecto se centra en emprender acciones de integración de los jóvenes, de formación y acompañamiento cultural. El objetivo es fomentar la participación de los jóvenes para que incidan sobre las instituciones del estado con presencia en la zona de influencia del proyecto y las empujen a cumplir con las políticas públicas sociales.
El proyecto también se centra en involucrar de forma más cualificada las organizaciones de la comunidad para que saneen el ambiente de hostilidad que existe.
Para hacer todo esto, el proyecto capacitará a los jóvenes, con una especial atención a las jóvenes, para evitar la invisibilidad social a que son sometidas, la exclusión y las nulas oportunidades de liderazgo que tienen en la toma de decisiones para su condición de mujeres.
Finalmente, se pretende dotar de recursos financieros y técnicos a los jóvenes para que puedan hacer microproyectos culturales que les de experiencia de actuación y puedan continuar la realización de acciones sociales de forma autónoma.